Mi ordenador va muy lento: causas y cómo arreglarlo paso a paso

Qué vas a encontrar
- Por qué se pone lento un ordenador
- Paso 1: reinicia el ordenador
- Paso 2: mira qué está gastando recursos
- Paso 3: quita programas que arrancan solos
- Paso 4: libera espacio en el disco
- Paso 5: actualiza Windows
- Paso 6: revisa si hay virus
- Paso 7: cuida las pestañas y los programas abiertos
- Cuándo el problema es el propio equipo
- Resumen rápido
- Conclusión
Si cada vez que enciendes el ordenador tienes que esperar varios minutos, o si se queda “pensando” cuando abres un correo, no eres el único. Es una de las quejas que más se oyen, y casi siempre tiene arreglo sin gastar dinero.
En esta guía vamos con calma, de lo más fácil a lo más técnico. Empieza por el primer paso y no sigas al siguiente hasta comprobar si ya va mejor. Está pensada para Windows, que es lo que usa la mayoría de gente.
Antes de empezar: si tienes fotos o documentos importantes, haz una copia en un disco externo o en la nube. Los pasos de esta guía son seguros, pero una copia nunca sobra.
Por qué se pone lento un ordenador
Un ordenador es como una mesa de trabajo: si la llenas de cosas, cuesta encontrar y mover lo que necesitas. Las causas más habituales son:
- Demasiados programas arrancan solos al encender el equipo.
- El disco está casi lleno y no tiene espacio para trabajar.
- Hay muchas pestañas o programas abiertos a la vez.
- Faltan actualizaciones o hay programas viejos que dan problemas.
- Hay programas no deseados o, más raramente, virus.
- El equipo es muy antiguo y su disco o su memoria se quedan cortos.
Paso 1: reinicia el ordenador
Parece una tontería, pero es lo más eficaz. Muchos equipos pasan semanas sin apagarse del todo.
- Pulsa el botón de Inicio (el logo de Windows, abajo a la izquierda).
- Pulsa el botón de apagado y elige Reiniciar.
- Espera a que vuelva a encenderse y prueba si va mejor.
Ojo: “Apagar” y “Reiniciar” no son lo mismo en algunos equipos. Reiniciar limpia mejor.
Paso 2: mira qué está gastando recursos
Windows tiene una pantalla que enseña qué programa está usando más. Se llama Administrador de tareas.
- Pulsa a la vez las teclas Ctrl + Mayús + Esc.
- Si ves una ventana pequeña, pulsa Más detalles abajo.
- En la pestaña Procesos, pulsa en el título de la columna CPU y luego en Memoria para ordenarlas de mayor a menor.
- Si un programa que no estás usando gasta mucho, haz clic sobre él y pulsa Finalizar tarea.
Cuidado: no cierres cosas que no reconozcas del apartado “Procesos de Windows”. Cierra solo programas que tú abriste, como el navegador o un juego.
Paso 3: quita programas que arrancan solos
Cuando enciendes el equipo, muchos programas se ponen en marcha sin que lo pidas. Cuantos más, más tarda.
- Abre el Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc).
- Ve a la pestaña Aplicaciones de inicio (según la versión puede llamarse Inicio).
- Fíjate en la columna Impacto de inicio. Los de impacto Alto son los que más retrasan.
- Haz clic derecho sobre un programa que no necesites al arrancar y elige Deshabilitar.
Deshabilitar no desinstala nada: solo evita que se abra solo. Puedes volver a activarlo cuando quieras. No toques los que no reconozcas, o los de tu antivirus.
Paso 4: libera espacio en el disco
Un disco muy lleno ralentiza todo. Windows tiene una herramienta para limpiar archivos temporales.
- Pulsa Inicio y escribe Almacenamiento.
- Abre Configuración de almacenamiento.
- Mira cuánto espacio queda libre. Como norma práctica, conviene no tenerlo casi al límite.
- Entra en Archivos temporales y marca lo que quieras limpiar. Revisa bien antes de borrar: si ves Descargas, comprueba que no tienes ahí nada importante.
- Pulsa Quitar archivos.
También puedes desinstalar programas que ya no usas desde Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas.
Paso 5: actualiza Windows
Las actualizaciones corrigen fallos y mejoran la seguridad.
- Abre Configuración (la rueda dentada del menú Inicio).
- Entra en Windows Update.
- Pulsa Buscar actualizaciones y deja que se instalen. Puede pedirte reiniciar.
Hazlo con el ordenador enchufado a la corriente y sin prisa: puede tardar un rato.
Paso 6: revisa si hay virus
Windows incluye un antivirus gratuito llamado Seguridad de Windows (Microsoft Defender). No hace falta instalar otro para empezar.
- Pulsa Inicio y escribe Seguridad de Windows.
- Entra en Protección contra virus y amenazas.
- Pulsa Examen rápido y espera.
Desconfía de ventanas que dicen que tu equipo está infectado y te piden llamar a un teléfono o pagar. Son estafas. Más adelante tendrás una guía completa sobre este tema.
Paso 7: cuida las pestañas y los programas abiertos
Cada pestaña del navegador gasta memoria. Si tienes veinte abiertas, el ordenador lo nota.
- Cierra las pestañas que no usas.
- No tengas abiertos a la vez muchos programas pesados (videojuegos, edición de vídeo, varias ventanas de vídeo).
- Si usas Chrome o Edge, revisa las extensiones: quita las que no conozcas.
Cuándo el problema es el propio equipo
Si ya has hecho todo lo anterior y sigue muy lento, lo más probable es que el equipo se haya quedado corto. Dos mejoras que suelen notarse mucho:
- Cambiar el disco duro clásico por un SSD. Un SSD es un disco más rápido y se nota sobre todo al encender y abrir programas.
- Ampliar la memoria RAM, si el equipo lo permite.
Antes de comprar nada, pide opinión a un técnico o a alguien de confianza. No todos los equipos se pueden ampliar.
Resumen rápido
- Reinicia.
- Mira qué gasta recursos con el Administrador de tareas.
- Quita programas del inicio.
- Libera espacio en el disco.
- Actualiza Windows.
- Pasa el examen rápido de Seguridad de Windows.
- Cierra pestañas y programas que no uses.
Conclusión
Un ordenador lento casi siempre mejora con unos pocos cambios sencillos. Hazlo sin prisa, un paso cada vez, y apunta qué has cambiado por si necesitas volver atrás.
Si te ha servido, compártelo con alguien que lo necesite. Y si algo no te funciona, escríbeme desde la página de contacto.