Cómo saber si un correo o un SMS es una estafa (y qué hacer)

Qué vas a encontrar
Un mensaje del “banco” que dice que tu cuenta está bloqueada. Un SMS de “Correos” que te pide pagar una tasa por un paquete que no esperas. Un correo de “Hacienda” con una devolución. Si te ha pasado, no estás solo: estos mensajes llegan a millones de personas.
La buena noticia es que casi todos se parecen y se pueden reconocer con unas pocas señales. En esta guía aprenderás a detectarlos y sabrás qué hacer si ya has caído.
Qué es el phishing (en palabras sencillas)
“Phishing” es cuando alguien se hace pasar por una empresa de confianza (un banco, una tienda, un organismo público) para que tú mismo le des tus claves, tus datos o tu dinero. Si llega por SMS, a veces se llama “smishing”. El truco casi siempre es el mismo: meterte prisa o miedo para que no pienses.
Las 7 señales de alarma
- Prisa o amenaza. “Tu cuenta se cerrará en 24 horas”, “Último aviso”. Las empresas serias no funcionan así.
- Te piden datos que ya deberían tener. Contraseñas, el código que te llega por SMS, el número completo de la tarjeta o el PIN. Nadie legítimo te pide tu contraseña o tu PIN.
- Un enlace raro. Parece el de tu banco, pero tiene letras de más o termina en algo extraño.
- Un remitente que no encaja. El correo viene de una dirección que no tiene nada que ver con la empresa.
- Saludo genérico. “Estimado cliente” en vez de tu nombre.
- Faltas o frases raras. Aunque cada vez están mejor escritos, todavía se cuelan.
- Un premio, una herencia o una devolución inesperada. Si algo suena demasiado bueno, desconfía.
Cómo comprobar un mensaje antes de hacer nada
Sigue estos pasos siempre que dudes:
- No pulses ningún enlace ni abras archivos adjuntos.
- Mira el remitente completo. En el móvil, pulsa sobre el nombre para ver la dirección real.
- Pasa el ratón por encima del enlace (en el ordenador, sin hacer clic) y mira la dirección que aparece abajo.
- Entra tú mismo a la web de la empresa, escribiendo su dirección o desde la aplicación oficial, y comprueba si tienes algún aviso.
- Llama al teléfono oficial que aparece en tu tarjeta o en la web oficial. No uses el número que venga en el mensaje.
- Si sigues con dudas, pregunta a alguien de confianza antes de contestar.
Estafas típicas en España
Estos son los tipos de mensaje que más se repiten. Los detalles cambian cada mes, así que fíjate en las señales, no en el texto exacto:
- Falso paquete. Un SMS dice que tienes un paquete retenido y que debes pagar una pequeña tasa.
- Falso banco. Un mensaje avisa de un cargo o de un bloqueo y te manda a una web “de tu banco”.
- Falsa multa o trámite público. Pretende ser de tráfico, Hacienda u otro organismo.
- Falso familiar. “Mamá, he cambiado de número” y te pide dinero por WhatsApp.
- Falso soporte técnico. Una ventana en el ordenador dice que estás infectado y te manda llamar a un teléfono.
Qué hacer si ya has pulsado un enlace
Tranquilidad. Pulsar no siempre es grave. Haz esto por orden:
- Desconecta el móvil o el ordenador de internet si has descargado algo.
- No metas más datos en esa página.
- Cambia las contraseñas de las cuentas afectadas, desde un dispositivo seguro. Si usabas esa misma contraseña en otras cuentas, cámbiala también ahí.
- Activa la verificación en dos pasos en tu correo y tu banco, si no la tenías.
- Pasa un examen de virus (en Windows, con Seguridad de Windows).
Qué hacer si has dado datos bancarios o dinero
Actúa cuanto antes, cada minuto cuenta:
- Llama a tu banco al teléfono oficial y pide bloquear la tarjeta o la cuenta.
- Guarda pruebas: capturas del mensaje, el número o la web, justificantes de pagos.
- Presenta una denuncia en la Policía Nacional o la Guardia Civil.
- Pide ayuda gratuita. Llama al 017, la línea gratuita y confidencial de ayuda en ciberseguridad del INCIBE (también está el 900 116 117). Atiende todos los días, de 8:00 a 23:00.
Cómo protegerte para el futuro
- Usa contraseñas distintas para cada servicio.
- Activa la verificación en dos pasos.
- Instala las actualizaciones del móvil y del ordenador.
- Desconfía de la prisa. Respira y comprueba antes de actuar.
- Enseña esto a tu familia, sobre todo a las personas mayores. Un buen hábito es crear una palabra secreta familiar para comprobar llamadas de dinero urgentes.
Resumen rápido
- Si hay prisa, amenaza o premio, sospecha.
- No pulses enlaces ni abras adjuntos.
- Comprueba entrando tú a la web oficial o llamando al teléfono oficial.
- Si has caído, cambia contraseñas y llama al banco ya.
- Denuncia y guarda pruebas.
Conclusión
Nadie está a salvo de recibir estos mensajes, pero casi todos se pueden parar con un minuto de calma. Si dudas, no hagas clic y pregunta. No es de tontos: es de listos.
Esta guía es informativa y no sustituye a la ayuda de las autoridades ni de tu banco.